Josefa Pérez-Grueso, trabajadora del textil. Por Nati Camacho

    Natividad Camacho García-Moreno, sindicalista de CCOO desde 1966, que ha sido, entre otras muchas responsabilidades, secretaria general del Textil Piel, escribe para la Revista C8M una semblanza de Josefa Pérez-Grueso, trabajadora del textil, sobre la calidad humana y el compromiso militante y feminista de quien ha sido durante cuatro décadas sindicalista de CCOO.

    27/04/2020.
    Josefa Pérez Grueso, Revista C8M

    Josefa Pérez Grueso, Revista C8M

    Josefa Pérez- Grueso necesita poca presentación. Somos las personas que leemos estas páginas quienes a lo mejor necesitamos valorar el trabajo, la dedicación el compromiso y la militancia de Josefa a lo largo de casi cuatro décadas en CCOO.

    Josefa nace en Ajofrín, un pueblo de la provincia de Toledo, el 19 de marzo de 1937, en una familia en la que tanto su padre como su madre trabajan en su propio taller de sastrería, al que Josefa se incorpora tras dejar la escuela a los 11 años de edad. La maestra del pueblo les manifiesta su pena porque ve en Josefa una niña despierta con “ansias” de aprender, “avariciosa de libros” por su apego constante a la lectura, algo que conserva hasta el día de hoy.

    Josefa se recuerda como “una niña de postguerra” y a su padre y a su madre como “sastres de jornaleros”. En la sastrería familiar aprende de manera artesanal, en el “corro de costura”, la estructura base de las cadenas de producción industrial en las que años más tarde trabajará de forma intensiva. Rock, Induyco, Confecciones Almudena, son algunas de las empresas más importantes en las que Josefa dejará constancia de su lucha y de su compromiso como “trabajadora con el gusanillo de la conciencia de clase”. También mantendrá entre sus recuerdos algún hecho terrible, como el suicidio de de una compañera; alguna acción simbólica, como “romper la bata puesta” (hacer jirones) a la compañera que se casaba y tenía que abandonar, por ley, su puesto de trabajo. Y muchos, muchos acontecimientos de la vida cotidiana de miles de trabajadoras muy jóvenes incorporadas en los años 60 del siglo pasado a la industria de la confección en Madrid como mano de obra barata y dócil.

    Josefa ha sufrido a lo largo de su vida laboral textil múltiples coacciones en su puesto de trabajo, subidas al despacho, quitarle la prima, el despido de Induyco por participar en las protestas convocadas por Comisiones Obreras y la oposición democrática, contra el juicio sobre el Proceso 1001. En esos años, Josefa se relaciona con grupos de la Juventud Obrera Cristiana (JOC) fuera de las empresas, mantiene algún contacto con las primeras CCOO y acude a reuniones de la Coordinadora del Textil para el Convenio de la Confección, Vestido y Tocado de Madrid.

    Ya en los años 70 entrará a militar en la Unión Sindical Obrera (USO). Y en 1980 forma parte de la Corriente Socialista Autogestionaria que se incorpora a la Confederación Sindical de Comisiones Obreras. Josefa Pérez-Grueso es un activo muy importante en la Federación de Textil, cuya responsabilidad en la Secretaría de Organización Federal permite la integración y el refuerzo de la afiliación a CCOO del textil de muchas empresas de la confección de todo el país y especialmente en Madrid.

    Desde el primer momento, Josefa dirige la Secretaría de la Mujer de la Federación Estatal con criterio de igualdad y la perspectiva feminista que desde los primeros pasos de CCOO nos llega de las fábricas y los centros de trabajo, siendo un apoyo importante para la organización y la acción sindical de la Federación por su conocimiento y experiencia en la mayoría de los sectores textiles, en el primer Convenio general de 1980, y sucesivos.

    La Corriente Socialista Autogestionaria se disuelve 5 años después, pero Josefa Pérez-Grueso, junto a un grupo muy numeroso de sindicalistas, permanece en la Confederación Sindical de Comisiones Obreras, con una trayectoria de lealtad y compromiso admirable.

    Josefa se reconoce a sí misma como una “hebra”. La hebra, en tejeduría, es la fibra que nutre el largo de la urdimbre y el ancho de la trama. Si no enlazamos la bobina entre la trama y la urdimbre no habrá tejido alguno. Por esta razón, la hebra es imprescindible si se quiere tejer.

    Termino con un pequeño párrafo de la propia Josefa: “Pues eso soy yo, una hebra, que junto con vosotras y también con vosotros, hemos hecho esa trama o tejido asociativo, en la lucha, trabajo y militancia por una Sociedad Justa e Igualitaria especialmente desde una perspectiva de género”.

     

    Natividad Camacho García-Moreno.

    Sindicalista de CCOO desde 1966. Detenida y encarcelada durante la dictadura en 8 ocasiones por coordinar el sector textil-confección, la Interramas de Madrid y la conexión a nivel estatal de CCOO. Ha sido responsable de las Juventudes de CCOO, de varias secretarías de CCOO y Secretaria General del Textil Piel.

     

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