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La actual crisis económica ha tenido un grave impacto social en el ámbito de la Unión Europea, cuya consecuencia más visible −sobre todo, a partir del tercer trimestre de 2008− ha sido una importante destrucción del empleo y el acusado aumento del paro. Este impacto ha sido particularmente intenso en España, donde el mercado de trabajo ha manifestado −al igual que en períodos anteriores− una sensibilidad mucho mayor ante el cambio de ciclo que la registrada en otros países europeos.
La magnitud de los efectos de la crisis en España ha generado un intenso debate público, tanto en el ámbito académico como entre el gobierno, los agentes sociales y los partidos políticos y que en buena medida se ha polarizado en torno a la necesidad o no de una nueva reforma de la legislación laboral.
El objetivo del presente informe realizado por Fernando Rocha, director de área de Relaciones Laborales y Empleo de la Fundación 1º de Mayo, es aportar elementos empíricos a este debate, a partir de un análisis detallado de la evolución del empleo en España en el último año. La tesis básica que se plantea es que la mayor intensidad de los efectos laborales de la crisis en España no tiene su origen en la (presunta) rigidez del mercado de trabajo sino en otros factores. Concretamente, en las características del patrón de crecimiento económico consolidado en la última etapa de expansión, que ha determinado una mayor vulnerabilidad ante el cambio de ciclo; y en la persistencia de un elevado nivel de temporalidad que −en combinación con el aspecto anterior− ha favorecido un ajuste más rápido en el volumen de empleo. VER TRABAJO COMPLETO [DESCARGAR PDF] |